DERIVADOS
DE PLANTAS:
La
obtención de insecticidas a partir de fuentes
naturales, especialmente de plantas, aprovechando
los mecanismos de defensa química que las propias
plantas han desarrollado a través de la evolución,
es una idéa atractiva desde el punto de vista
medioambiental. La utilización de productos
naturales presenta la ventaja de no introducir en
el medio natural productos ajenos al mismo, y que
además, este medio natural es capaz de degradarlos.
Entre los insecticidas biológicos más
utilizados, están los preparados a base de
pelitre (extracto de Chrysanthemum cinerariaefolium),
la rotenona (extracto de raíces de Derris ellíptica),
los preparados a base de plantas como la adelfa, el
ajo , la ortiga, el Equisetum arvense o Cola de Caballo,
y otros preparacos a base de Azadirachta indica (árbol
del Neem).