Bacillus thuringiensis (Bt) se encuentra de forma natural en suelo y plantas. Existen distintas variedades de esta bacteria, que producen proteínas cristalinas, tóxicas por ingestión para un grupo específico de insectos. Los productos formulados con esta bacteria, tienen un excelente plazo de seguridad y se pueden emplear en los cultivos hasta en días muy próximos al período de recolección. El Bt puede aplicarse empleando un equipo convencional de pulverización, pero como la bacteria ha de ser ingerida por el insecto para llegar a ser efectiva, es muy importante tener una buena cobertura en la pulverización.

Para obtener éxito en la aplicación de las formulaciones a base de Bt, es necesario conocer la plaga objeto de la aplicación, emplear las concentraciones adecuadas, estar trabajando con temperaturas en las que los insectos estén lo suficientemente activos como para alimentarse, y realizar la aplicación antes de que la plaga alcance la planta o fruto, donde el insecto se encontraría protegido.

Determinar cuando la mayoría de la población de la plaga está en un estado susceptible (larvas jóvenes), es una clave para optimizar el uso de este insecticida biológico.

Recomendaciones

Tener buena cobertura en la pulverización.
Dosificar bien (emplear las concentraciones adecuadas).
Conocer la plaga objeto del tratamiento.
Tratar cuando la mayoría de la población de la plaga esté en estado susceptible de ser tratada (larvas jóvenes).
Ventajas de una aplicación con Bacillus thuringiensis
  Nula toxicidad para animales superiores y para artrópodos útiles, abejas y abejorros.

Apto para el manejo en Producción integrada y Agricultura Ecológica.

No genera resistencia por parte de las plagas.

Equipos de aplicación convencionales.

Posibilidad de hacer distintas formulaciones, más potentes y a un menor costo. 

Biodegradables en el medio ambiente.

No existen efectos dañinos en partes vegetales de las plantas.

No existe riesgo de manipulación.